Modelo Educativo

NUESTRA PROPUESTA EDUCATIVA ESTÁ BASADA EN EL ESTILO DE MONDRIAN

Nuestra apuesta como academia está inspirada en el neoplasticismo artístico que desarrolló el pintor Piet Mondrian a principios del siglo XX. Mondrian se propuso transformar la superficie (empírica) en el plano (entidad matemática). Subdiviendo la superficie mediante coordenadas verticales y horizontales, resuelve con una «proporción métrica» todo lo que en la naturaleza aparece como altura y anchura. Queda lo que aparece en tercera dimensión: son las infinitas sensaciones que varían según el color local, la distancia, la luz. Es ésta la materia compleja que ha de ser reducida a los «mínimos términos».

De las partes formadas por las líneas negras, unas son variaciones del blanco: el blanco es el no-color (y a la vez es la presencia de todos los colores). Blancos cálidos o blancos fríos (según la cantidad de rojo o azul que mezclemos). Son variaciones de «cantidad» de luz, reducidas a diversas «calidades» de color. Los blancos pueden ser distintos como lo pueden ser dos números que, sin embargo, en cuanto números no son distintos el uno del otro.

En sus cuadros aparecen también los colores primarios que considera los elementales del universo. Algún rectángulo o cuadrado rojo, otros azules: el rojo (cálido) y el azul (frío) son los términos del registro de las variaciones (blancos cálidos y fríos). Y todo culmina en los amarillos que son las zonas más luminosas de sus cuadros. ¿Para qué sirven las líneas negras? El no-color negro separa. Sin esos cortes, los colores se tocarían, los unos influenciarían a los otros: para Mondrian, entre los valores no han de existir relaciones de fuerza, sino que éstas han de ser métricas, proporcionales. No son los sentidos, sino la mente, quien ha de valorarlos.

Esta forma conceptual de entender el arte nos ha permitido, tras años de experiencia en el sector educativo, realizar un símil (a nivel formal) acerca de cómo entendemos y explicamos nuestra manera de entender la enseñanza de apoyo escolar.

Aplicando el modelo

Podemos imaginar el sistema educativo como un lienzo en el que se han dibujado diferentes cuadrados y rectángulos mediante líneas negras de diferente grosor. Cada una de estas superficies diremos que es un área del conocimiento: las ciencias, las humanidades, las lenguas. Todas deberían de ser tratadas de igual modo y al mismo nivel porque todas ellas construirán la cultura general del alumno. Sin embargo, en los colegios e institutos no siempre es posible atender individualmente todas las facetas. Profesionalmente hemos comprobado que se desatienden labores tales como: enseñar a los alumnos a estudiar y a ser ordenados. A veces es imposible llevar a cabo, como consecuencia de la falta de financiación y de la masificación en las aulas, una verdadera atención a la diversidad y a la individualidad del alumno.

Es entonces cuando el problema llega a las casas en forma de “tragedia”. A veces porque el alumno no alcanza el nivel o bien. Otras veces porque es muy superior a la media de sus compañeros. Nuestra labor como academia es equilibrar (mediante enormes cuadros blancos) que son tangenciales a todas las asignaturas académicas (cuadros de colores). Fomentamos no solo el repaso, el refuerzo o el aprendizaje de lo que se imparte en las aulas sino que además reforzamos las actitudes sociales del alumno mediante el orden, el método de estudio y la educación social. Entendemos que cada materia debe de tener su espacio pero ayudamos al alumno a relacionarlas unas con otras, sirviendo así esta formación extra escolar como un aglutinante que contribuye, en colaboración con los centros educativos y con los padres, a conformar la verdadera educación del alumno.

La Academia Mondrian no es un lugar al que los alumnos sólo van a que les hagan los deberes. No es un mero “aparcadero” de alumnos en el que los padres depositan a sus hijos para hacer las labores del colegio sin más. Nuestro trabajo es personalizado. Damos a cada alumno lo que necesita: clases de alto rendimiento, sesiones de técnicas de estudio, facilitamos métodos de trabajo personalizados, mantenemos un contacto muy cercano con los padres y tutores, atendemos las Necesidades Educativas especiales (NEE) gracias a un profesorado muy cualificado. Y además, nuestros grupos nunca superan los seis alumnos para garantizar la correcta distribución y atención.

Es trágica la soledad de los padres ante un modelo educativo en constantes cambios. El stress de la vida moderna y los complicados horarios de trabajo contribuyen a abrir una mayor brecha entre padres e hijos. También es trágica la parte que vive el alumno, muchas veces frustrado porque no tiene la atención suficiente en el colegio o por sufrir un exceso de timidez, una discapacidad, una dislexia o una alta capacidad. Como consecuencia se va aislando poco a poco y puede verse arrastrado al fracaso escolar.

Por eso, nuestro objetivo, parafraseando al pintor Mondrian, es «eliminar lo trágico del sistema educativo»; y trágico es todo lo negativo que rodea a los padres y a los alumnos en el cuadro de la formación.

NO DEJES DE LEER QUIÉN FUE PIET MONDRIAN